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Benelli Leoncino 500 Scrambler

La nueva Benelli Leoncino 500 retoma el nombre de un modelo muy importante para la firma de Pesaro… Hoy es una atractiva scrambler con un precio que invita.

En los años 50 y 60 del siglo XX, Benelli produjo una multitud de pequeñas motos de 2 tiempos llamadas Leoncino, ‘leoncito’ en italiano.

Ahora, el nombre renace en una bicilíndrica de 500 cc compatible con el A2, ligera, simpática y polivalente, que hará las delicias de todos/todas por sus sorprendentes prestaciones.




Aunque el renacimiento italiano de Benelli viene de Oriente, concretamente del grupo Keeway chino, lo cierto es que esta Leoncino se llama así en recuerdo de la 125 2 T de 1952.

A partir de 1956 estuvo disponible también una 4T, y ambos modelos dieron un gran empujón a la marca italiana después de la recuperación de la economía tras la Segunda Guerra Mundial.

Incluso uno de los detalles de aquella moto aparece en la actual, se trata de la figura de un cachorro de león orgullosamente colocado, como un mascarón de proa, en el guardabarros delantero

La moto ‘es’ china, sí, pero amante de su pasado y de su tradición latina, que viene servida por un departamento de diseño situado en nuestro continente.

Benelli Leoncino 500 

Efectivamente, el diseño es totalmente italiano, de Stefano Casanova, quien se ha encargado de que uno de los leit motivs de su estilo sea precisamente el ‘arco romano’: así, éste aparece en el led interior del faro, acompañando al motivo Benelli en el depósito, e incluso en el tapón de combustible y la llave de contacto plegable.



El primer contacto es bueno y acogedor. Los pies quedan bien situados, el asiento es más confortable que en la media de la categoría, y las manos caen de manera natural sobre un manillar quizás demasiado ancho para las necesidades de esta moto. Quizás tenga mucho que ver con buscar una ‘posición estética’ entre una Ducati Scrambler y una H-D Sportster

Los retrovisores, pequeños y bien parecidos, permiten una amplia visión, puesto que, por una vez, ofrecen una imagen que supera los hombros y los bíceps del piloto

El reloj principal, totalmente digital, bien que de difícil lectura bajo el impacto directo de la luz diurna, y no precisamente de buen tamaño, se sirve de dos botones que hacen desfilar ante los ojos del conductor los trips totales y parciales, convertir las unidades (grados centígrados o F, millas o km), y lucir las indicaciones más esenciales, entre las que no falta la de marcha engranada. Todo simple y eficaz.

Los acabados son mejor que lo esperado en una moto oriental, y están a buen nivel.

Pintura y demás, igualmente, superan buenas expectativas teniendo en cuenta sus 5.990 €, una buena relación calidad/precio conseguido gracias a que, como decíamos, la moto está fabricada en China por el grupo Keeway.

Mecánica

El motor es el ya conocido bicilíndrico paralelo 4 T de 500 cc que probamos en la TRK 502 de la misma cilindrada.

Es un biárbol refrigerado por líquido, que con sus 48 CV a 8.500 vueltas responde cuanto menos a la altura de otros modelos similares presentes en su sector.

La Honda CB500, por ejemplo, rinde la misma potencia, aunque no iguala el par motor de la italiana, que con 4,6 kgm a 5.000 rpm la supera en casi un kgm y a un régimen 2.000 vueltas superior. La caja de cambios es dulce y precisa, aunque de recorrido algo largo.

Por si fuera poco, el sonido que escapa de su silencioso es muy personal, rauco y agreste, pero no escandaloso.

Cuando abres gas, la música de la Leoncino ‘sube de vueltas’, pero sin dejar de comportarse de modo amable y lejos de todo exceso. Un gentil ronroneo que no despertará ni a tu suegra al volver noche abierta, ni a tus vecinos al partir el fin de semana, bien temprano, a dar una vuelta por tus carreteras favoritas.

Leoncito

Ciertamente, su aspecto, en particular en su versión negra, es elegante, y la Benelli resulta atractiva.

Además, es una moto realmente fácil, para todo tipo de conductores, y nadie se sentirá desbordado por sus 48 CV.

El twin corta a 9.500 rpm, y si bien los más deportivos apreciarían, faltaría más, una dosis de potencia extra, doce de cada diez conductores estimarán su pegada franca, lineal y ampliamente suficiente como para que se dibuje en tu cara una sonrisa de satisfacción.



El motor está anclado en un chasis tubular de acero, el mismo material y estructura del basculante, al cual se ancla un monoamortiguador situado casi horizontalmente al lado derecho.

La precarga se regula con extrema facilidad y de manera remota gracias a un pomo muy accesible, y es regulable en extensión desmontando una pequeña tapa en el mismo lado.

Equipamiento ‘king size’

En el tren anterior se muestra con todo orgullo una enorme horquilla invertida de nada menos que 50 mm de diámetro, igualmente fabricada por la propia Benelli, que puede ser regulada en rebote.

Igualmente, el equipo de frenos viene marcado Benelli, y se trata de dos espectaculares pinzas de cuatro pistones y anclaje radial que muerden unos discos semiflotantes de 320 mm.

Detrás les acompaña un disco de 260 mm, acompasado todo por el inevitable ABS.

En esta ocasión es un Bosch ¡que puede ser desconectado mediante un pulsador colocado en el soporte del retrovisor izquierdo!

En cualquier caso, la parte ciclo de esta Benelli se comporta de modo más que correcto.

El bastidor y el basculante de acero no merecen críticas, y las suspensiones regulables aseguran, además de un buen compromiso entre solidez y rigor, la comodidad y estabilidad precisa para dar unos buenos golpes de gas en carreteras viradas.




Igualmente, la frenada es digna de un león adulto: los mandos muerden sin exceso ni debilidad, y cuando se aprieta con contundencia la maneta, la moto se detiene con potencia y feeling.

Así, aprovechará a los expertos, sin espantar a los noveles

Ambas llantas son de 17, y montan unos excelentes Pirelli Angel de 120/70 y 160/60, que se bastan ampliamente para darle el agarre necesario en toda condición y escenario al que los enfrentes.

Bajo opción, la Leoncino está homologada también con neumáticos taqueados tipo Scrambler.

Ligera

Decíamos sobre la TRK 502 que el motor era suficiente, pero no brillante, para una trail ‘de tamaño big’.

Al batallar con un peso de 207 kg todo lleno, sobre la Leoncino se puede expresar con mayor rotundidad que en la TRK , de 213 kg pero en seco, de modo que esta Benelli es capaz de sorprender por su nervio y rendimiento.

Sí, todo su material está hecho en casa, pero el motor responde bien ante cualquier solicitación, sobre todo desde bajos, y la moto es ágil y precisa al mismo tiempo.

Las suspensiones están bien regladas de serie, y aunque el monoamortiguador trasero podría aceptar una vuelta más de precarga y un par más de cliks en extensión sin problemas de confort, los tarados originales están correctamente elegidos.

Como además su ergonomía es buena, salvo el manillar demasiado ancho si pretendes colgar un poco el cuerpo ‘a lo moderno’ te parece que te quedas algo lejos-, la moto invita a todo tipo de aventuras, desde enfrentarse al tráfico diario, hasta ciertas inclinaciones deportivas.

Buena moto

Lo cierto es que la Benelli tiene buena pinta, y se maneja bien y con soltura.

Es una moto ligera, sin demasiadas pretensiones, pero que propone unas cualidades dinámicas más que considerables para responder ante rivales ciertamente más lujosas.




Suficientemente bien acabada por lo demás, -sólo podría mejorarse la de algunos latiguillos y cables- y estéticamente muy atractiva, lo cierto es que esta moto responde a lo que pagas por ella.

Esta Leoncino es una moto a considerar en el mercado A2.

Sin ninguna duda, un coloso como Qiamg Jiang ha demostrado ser capaz de diseñar y fabricar una moto con un motor de 95 CV por litro de cilindrada, fiable y con excelente rendimiento, acompañarlo con un equipamiento con una calidad más allá de la comercial, y dotarla de una personalidad italiana digna de una marca como Benelli al buen precio de 5.990 euros.

HIGHLIGHTS TÉCNICOS Benelli Leoncino 500

1. Motor bicilíndrico paralelo de 499 cc

2. Potencia: 47 CV a 8.500 rpm

3. Cambio de 6 relaciones

4. Embrague multidisco en aceite

5. Chasis tubular de acero con basculante de doble tubo de acero

6. Suspensión delantera por horquilla invertida de 50 mm.

7. Suspensión trasera por monoamortiguador con muelle regulable en precarga remota sin bieletas y extensión.

8. Arranque eléctrico

9. Depósito de gasolina de 13,5 litros

10. Alimentación por inyección

11. Transmisión secundaria por cadena.

12. Ruedas de 120/70 17 y 160/60 17

13. Peso con gasolina 207 kilos

14. Doble disco delantero de 320 mm, pinza 4 pistones Benelli radial, y trasero de 260 mm, pinza 2 pistones. ABS de serie.





Texto y fotos del artículo Benelli Leoncino 500 son de Motofan: http://www.motofan.com/prueba/benelli-leoncino-500-prueba-renacimiento-italiano/15469

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