Por qué la SR500
Un monocilíndrico sencillo, un chasis de cuna fácil de entender y una silueta que ya pide colín y semimanillares. Es una de las donantes favoritas para un primer cafe racer, y hay recambios de sobra.
La SR500 salió en 1978 con un motor heredado de la trail XT500, y se convirtió en una clásica por sí sola: vibrante, ligera y sin electrónica. Esa sencillez es justo lo que busca quien quiere construirse la moto con sus manos, y por eso es una de las bases más repetidas en el custom europeo.
La donante
- Motor
- Monocilíndrico de 499 cc, 4 tiempos, refrigerado por aire
- Arranque
- A patada, con descompresor
- Producción
- 1978 a 1999 (la SR400 siguió hasta 2021)
- Precio de mercado
- Muy variable según estado y si ya está transformada: mira anuncios recientes
Qué revisar al comprarla
- 01Que el número de bastidor coincida con la documentación.
- 02Que arranque en frío con pocas patadas.
- 03Reformas anteriores: si están en la ficha o no.
- 04Óxido en depósito y soldaduras del chasis.
Piezas recomendadas
| Pieza | Para qué | Homologación | Precio aprox. |
|---|---|---|---|
| Semimanillares | Postura de carreras | Requiere proyecto | 30–120 € |
| Colín monoplaza | La silueta cafe | Requiere proyecto | 50–200 € |
| Faro con marcado E | Frontal limpio | Homologable | 40–150 € |
| Escape con marcado E | Sonido y peso | Homologable | 150–500 € |
| Retrovisores de puño | Manillar despejado | Homologable | 30–100 € |
Estado de homologación orientativo: depende de cada pieza concreta, de su documentación y de lo que figure en la ficha técnica. Los precios son aproximados y varían según marca y proveedor.
¿Y los papeles?
Una SR500 cafe racer típica junta tres o cuatro reformas: manillar, subchasis, alumbrado y escape. Te ayudamos a legalizarlas todas en un mismo expediente.
Builds de ejemplo
Yamaha SR500 Scrambler
Yamaha SR 500 Cafe Racer
Preguntas frecuentes
Comparten chasis y casi todo el aspecto: la SR500 tiene algo más de par y la SR400 es más ligera y fácil de encontrar en buen estado. Para un cafe racer elige la que esté mejor cuidada y mejor documentada. Ambas están por debajo del límite de potencia del carnet A2, aunque conviene comprobarlo en la ficha técnica de cada unidad.
No hay un precio único: suma la moto, las piezas, las horas de taller si no lo haces tú y la homologación de las reformas. Lo que más pesa suele ser el estado de partida y el escape, las suspensiones y la tapicería. Cuéntanos tu caso y te damos un presupuesto.
Gran parte, sí: desmontaje, semimanillares, cableado o pintura son trabajos habituales en un garaje. Lo que toca estructura (subchasis, basculante, suspensiones) conviene que lo revise un taller, y para legalizar las reformas se necesita documentación aunque la hayas montado tú.